Cómo tomar mangostán

La corteza del mangostán, que es de un color púrpura rojizo, posee unos fitonutrientes bioactivos llamados xantonas, que son los responsables de su potente poder antioxidante.

Cómo tomar mangostán

Como se ha podido comprobar en las investigaciones científicas, la fruta del mangostán es una fuente de más de cuarenta tipos de xantonas que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico y a tener una buena flora intestinal.

7 maneras de tomar mangostán

> Cápsulas de mangostán: Si vas a tomar esta fruta como un tratamiento para mantener tu sistema inmunológico saludable, tomar cápsulas de mangostán puede ser la mejor opción ya que así te aseguras de que estás tomando la cáscara que es dónde se encuentra la máxima concentración de polifenoles, flavonoides y xantonas. El mangostán, tomado de esta forma, se convierte en una bomba antioxidante que puede ayudar a proteger contra los radicales libres. Tomar 1 cápsula por la mañana en ayunas y otra antes de acostarse si cada cápsula contiene 400 mg de extracto seco de mangostán.

> Ampollas de mangostán: Estas ampollas normalmente están mezcladas con otros antioxidantes, vitaminas y minerales como el camu camu, la vitamina C, el extracto de arándano o el zinc y selenio. Sirven para combatir los radicales libres que se sabe causan el estrés oxidativo y el daño a nivel celular.Los adultos deben tomar de 1 a 2 ampollas al día. Preferentemente antes de las comidas.

> Mangostán como probiótico: Si lo que quieres es tomar mangostán por sus propiedades probióticas existen unas cápsulas probióticas hechas a base de una levadura que se encuentra en la piel de las plantas como el lichi llamada Saccharomyces boulardii. La dosis recomendada es de 5 a 10 cápsulas (250 mg a 500 mg) al día distribuído en dos tomas. Es mejor tomar antes de las comidas con agua.

> Zumo de mangostán: El jugo de esta fruta contiene polifenoles, flavonoides y xantonas con un poder antioxidante muy elevado. Los flavonoides, catequinas y las proantocianidas actúan de forma sinérgica con las xantonas. Las catequinas inhiben la oxidación y protegen el cuerpo de los radicales libres ayudando a mantener jóvenes nuestros órganos, piel, pelo y uñas.

Los concentrados de corteza de mangostán se pueden usar para afecciones genitourinarias y estomatosis.

Es un multivitamínico con numerosos fitonutrientes que protegen del daño de los radicales libres, son antiinflamatorios, incrementan la energía, cuentan con un gran número de beneficios que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico combatiendo las infecciones, y además ayudan a la elasticidad de las articulaciones y a tener una buena flora intestinal.

> Mangostán en polvo: El polvo de mangostán no se hace de la carne blanca del mangostán, sino de su corteza púrpura también conocida como el pericarpio, que contiene la mayoría de sus nutrientes y sus más de cuarenta xantonas. Para tomarla agrega de ½ a 1 cucharadita (3 – 5 g) de polvo de mangostán en agua o preferiblemente mezclado en batidos, jugos o licuados. Es vegano, no contiene ni gluten, ni lactosa ni azúcares

> Fruta mangostán: La fruta del mangostán se puede comer sola, tiene un sabor amargo y dulce, parecido al lichi. La puedes agregar a tus ensaladas e incluso hacer postres o mermeladas con ella. Es una buena manera de asegurarte que la consumes fresca y sin ningún aditivo.

> Infusión mangostán: Si dejas secar al sol el pericarpio o cáscara del mangostán una vez consumido el fruto, lo puedes preparar en infusión. Puedes acelerar el proceso con un deshidratador de alimentos. También puedes comprarlo seco directamente y prepararlo como infusión. El pericarpio en infusión te ofrece las xantonas, taninos, vitaminas y minerales, esteroles, proantocianidinas y catequinas en su estado puro.